Sistema de Gestión en Calidad ISO 9001

   

Individualidad y empresa

¿Que nos hace especiales?

Especial, único, son palabras que tenemos cierto cuidado en pronunciar salvo que quien las diga trate de vendernos algo, o ganarse nuestro voto o introducirnos a un contexto espiritual.

¿Que nos hace especiales?

Especial, único, son palabras que tenemos cierto cuidado en pronunciar salvo que quien las diga trate de vendernos algo, o ganarse nuestro voto o introducirnos a un contexto espiritual. Respetar nuestra individualidad es un paso previo a vendernos algún producto prediseñado o tratar de que se comporte de determinada manera. Igualmente en el mundo empresarial u organizacional, comprender al trabajador es un paso previo a asignarle un perfil de puesto o un plan de trabajo.

Generalmente, la dirección de la empresa, persigue esto al solicitar consultoría en desarrollo organizacional, mientras que los trabajadores saben que igualmente que después de ciertas palabras/cursos/eventos/estímulos se espera que se comporten de cierta forma.

¿Pero qué ocurriría si realmente fuésemos únicos y especiales? No me refiero a que queramos expresar nuestra individualidad con ciertos detalles, o que no nos hablen como a un número, sino que antes de darnos una instrucción nos reconozcan como individuos. Mucho más, me refiero a que tengamos ideas propias únicas, revolucionarias, brillantes.

Hay una lógica detrás de esto, si todos somos especiales, lo que para nosotros es normal, para los demás les debería parecer sencillamente asombroso.  Si esto fuera de ese modo, cuando un consultor de desarrollo organizacional entrevista a un trabajador no esperaría de él/ella una pequeña aportación personal para, a continuación, asignarle un plan de trabajo previamente marcado. En lugar de ello, en lugar de ello esperaría recibir una perspectiva reveladora, no solo de su trabajo, sino de todo el entorno.

Quizás si está abierto a esta posibilidad por parte del trabajador, este será capaz de transmitir esta perspectiva única que a lo mejor todavía no estaba manifestada conscientemente.

Entonces, el consultor, debería ser capaz de articular todas estas visiones únicas y muy potentes, en un plan de mejora integrado y coordinado.

Pero para darle fuerza a este plan de mejora, también debería integrar el desarrollo personal de cada miembro de la organización pues si no fuera así, no habría el empuje emocional suficiente para llevarlo a cabo.

¿Suena esto muy complejo?  ¿Suena a ciencia ficción o a un mundo de color de rosa? En cierta forma sí, ¿Pero cuál es la opción? Un mundo donde el trabajo es algo cuadrado y gris, o donde tan solo aspiramos a consumir las pequeñas cápsulas de individualidad que el mercado/la empresa nos proporciona.

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